A lo largo de la historia, los momentos difíciles han venido acompañados de un incremento en el interés por la política y de un cierto rechazo a cómo funciona el sistema político.
Estos tiempos suelen ser antesala de cambios y en esta ocasión, hay dos conceptos que cada vez toman más fuerza:
- La transparencia y la información
- La democracia participativa
Tengo que reconocer que, cuando veo estos dos conceptos como el gran cambio que a todos nos gustaría, se me dibuja una sonrisa en el rostro, porque son precisamente los dos ejes principales de la ejecutiva local de mi partido.
Dejando a un lado mi satisfacción personal por haber sido una de las personas que apostó por centrar los esfuerzos en estos 2 temas y por todo el que he dedicado y dedico. La transparencia y la información es algo en lo que deberían invertir mucho trabajo las administraciones públicas, los partidos políticos e incluso cada uno de nosotros a título personal, porque sin duda, es algo que podemos y debemos pedir, pero también es algo a lo que todos podemos contribuir individualmente. Por muchos que todos aportemos, siempre quedará trabajo por hacer.
Recientemente, en la agrupación a la que pertenezco y tengo el honor de ser el secretario general, hemos puesto en marcha un nuevo proyecto de comunicación que consiste en tratar de explicar las gestiones más relevantes del equipo de gobierno local, poniendo en valor el trabajo que han realizado los concejales socialistas en los dos primeros años y tratando de explicar los retos a los que se enfrentan. Para mí, es una apuesta decidida por la transparencia y por la información. Aunque estoy entusiasmado con este proyecto, tengo que reconocer que aún queda mucho camino por recorrer y entre los pasos que quizás deberíamos plantearnos, al menos para mí, está la posibilidad de habilitar una vía para que los vecinos nos sugieran que temas abordar en estos resúmenes de gestión, pero en fin, pasito a pasito.
El otro tema que está de moda es “Por una democracia más participativa y menos delegada”, también llamada “Democracia real”. Una nueva forma de hacer las cosas en la que todos podamos proponer que se hace y como se hace, sin olvidar que la penúltima palabra las tienen los responsables de cada tema, la última la tenemos todos nosotros con nuestro voto.
Actualmente, prácticamente todos los políticos, profesionales y aficionados, se muestran grandes defensores de estos dos temas, pero como se suele decir "hechos son amores y no buenas razones". No hace falta ser muy observador para ver quiénes son y quienes no son partidarios de estos principios. Como suele decir una familiar cercano, “en estos días, no hay secreto que Facebook no te cuente”.

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