miércoles, 6 de marzo de 2013

¿Es tan difícil de entender:? Queremos participar

Hace unos días escuchaba unas declaraciones de Elena Valenciano en las que explicaba las diferencias entre PSC y PSOE sobre el derecho a decidir en Cataluña como un fiel reflejo de la realidad social que actualmente hay en Cataluña y en España sobre este mismo tema.

Unas declaraciones que me llamaron la atención porque las considero muy acertadas. Pero esa misma traslación del pensamiento de los ciudadanos también ocurre en otros temas, como por ejemplo, la involucración de los ciudadanos en la política más allá de votar cada cierto tiempo.

En este apartado, afiliarse a un partido político es sin duda una vía al alcance de todos para incrementar nuestra participación en la vida política y es aquí donde nos encontramos que los militantes de diferentes partidos políticos reclaman, cada vez más, cambios estructurales que favorezcan sus posibilidades de colaboración.


Resulta estremecedor leer artículos como el publicado el pasado 28 de febrero en el País bajo el título “La militancia languidece” con párrafos como el siguiente:

“sin dar respiro a los que solo quieren colaborar con el partido y que su opinión se tenga en cuenta. Esa es otra vía de desafección que ha dejado muchas ausencias por el camino. “De cada dos bajas, una se produce en el primer año de militancia”, reconoce el secretario de Organización del PSOE, Óscar López”.

Mientras se dice esto, se retrasa y se descafeína una conferencia política que se tenía que haber celebrado ya, pero sobre todo se evita crear vías de participación que nada, absolutamente nada, evita que se puedan crear.

Cuando hablo de vías de participación, no me refiero a modificar la forma en la que se vota o incluso quien es el que vota según lo que haya que votar, me refiero a habilitar vías de participación en la vida política y en la vida orgánica, cuantificar periódicamente la creación y fomento de estas vías por parte de cargos públicos y orgánicos, premiando las buenas prácticas e impidiendo que repitan en sus cargos aquellos que no fomenten la participación.

A pesar de que esta entrada en mi blog puede resultar bastante crítica, en mi caso estoy seguro de que estas vías son práctica habitual en muchas agrupaciones, aunque también estoy seguro que en otras no es así y que algunos ámbitos las vías de participación a alcance de los militantes son prácticamente nulas.

La petición de cambio está sobre la mesa, las soluciones son evidentes, la pregunta es ¿Qué partido o partidos serán capaces de liderar este cambio tan solicitado por los ciudadanos?, mientras tanto, un 23% no es un mal resultado.

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